AUNQUE, como le pidió su padre, siempre intenta afrontar la vida con una sonrisa, ahora, a Emma García (48) no le es fácil ni tan siquiera esbozarla. El reciente fallecimiento de su progenitor, a quien le dedicó el programa Viva la vida el pasado sábado, ha supuesto un duro golpe del que se sobrepondrá con el apoyo de sus seres queridos y, en especial, de su marido, el empresario Aitor Senar, y de su hija, Uxue.
“No hay palabras para expresar el vacío que dejas, aita. Diste tanto que tu marcha deja una huella inmensa de amor”: son las palabras que Emma dedicó a su padre a modo de homenaje Paseo en familia
Junto a ellos, la presentadora vasca dio un agradable paseo por el madrileño barrio de Salamanca. Cogida…