En cada gota de resina que observamos en la minúscula punta de un tricoma, de los millones que recubren el cannabis, existen cientos de sustancias químicas diferentes, algunas conocidas como cannabinoides o, más específicamente, fitocannabinoides, es decir, sintetizados naturalmente por la planta. Siguiendo una compleja coreografía interactúan con los receptores del Sistema Endocannabinoide (SEC) en todo el cuerpo y nos deslumbran con sus efectos, alivios, pensamientos y sensaciones.
Al contenido de cannabinoides conocidos, como THC o CBD, se suman infinidad de compuestos, cannabinoides de menor presencia, como el Delta-8-THC, y sustancias volátiles como los terpenos (limoneno, mirceno, pineno y otros), responsables del sabor, aroma y también parte del efecto al interactuar con los receptores que forman el SEC. Pero eso no es todo. El SEC, además de autorregularse, es también…