Además de una considerable inversión, la relojería requiere de tiempo y de imaginación. Y de todo ello hemos visto en Watches & Wonders, bien es verdad que de manera desigual. Marcas centenarias con gran ascendencia en la industria y para las que la experiencia y el tiempo son un gran activo, y marcas jóvenes, más pequeñas y modestas, que inventan nuevas formas de leerlo y visualizarlo. Centenarias o jóvenes, la creativad es un valor en alza. En relojería, el tiempo es más que la materia prima, es prestigio y respeto, un ingrediente que va cociendo lentamente y da como resultado una buena salsa. La imaginación, por su parte, requiere de otros componentes como la innovación, el genio e incluso el atrevimiento.
Juntos, tiempo e imaginación, provocan ese buen hacer del…
