En su momento, 1961, Amor sin barreras fue, y quizá haya sido la película más premiada de todos los tiempos, dato que sólo se agrega al mito y a la nostalgia que la obra musical de Leonard Berstein, llevada al cine por Robert Wise, mantuvo por seis décadas; las atrevidas coreografías de Jerome Robbins escenificadas en los bajos fondos neoyorquinos, bajo los puentes, escaleras de escape de fuego, callejones húmedos, contrapunto musical entre jazz y mambo, estupendos bailarines, actores consagrados, como Natalie Wood… parecen insuperables.
De entrada, que Steven Spielberg, director de Jurassic Park, osara un remake de tal clásico, se sentía como profanación, algunos se resisten y otros se rehúsan por completo a ver Amor sin barreras (West Side Story; E.U., 2021); en favor de Spielberg, sin embargo, se…