Ya se trate la desesperanza del desempleo (Rosetta), la explotación de inmigrantes (La Promesa), o el abuso de la infancia (El hijo, La bicicleta), los hermanos Jean Pierre y Luc Dardenne, cámara al hombro, al acecho constante de su protagonista, saben abordar temas sociales sin sociología ni melodrama, del cual son alérgicos; convencen porque logran meter al espectador bajo la piel de personajes marginales, obcecados y tenaces.
Con El joven Ahmed (Le je-une Ahmed; Bélgica, 2019) se aproximan ahora al espinoso tema de la intolerancia religiosa, ninguna sorpresa si se piensa que su país ha sido escenario de ataques terroristas y semillero de fundamentalistas musulmanes. Ahmed (Idir Ben Addi), púber de 13 años radicalizado por el imán de la comunidad, es mitad belga y mitad magrebí, mestizaje normal en Bélgica…