Escondido en México o en Alemania, de donde es originaria su esposa y donde las autoridades presumen que tiene negocios, Emilio Lozoya Austin, el fugitivo exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) acusado de lavado de dinero, defraudación fiscal y cohecho, ha sido protegido por la justicia federal, tal como lo preveía el fiscal Alejandro Gertz Manero.
“Yo puedo, en mi calidad de fiscal, iniciar un procedimiento, llevarlo ante un juez y litigarlo. Lo que no puedo garantizar son las conductas de los jueces. ¡Ahí vámonos entendiendo!”, advertía Gertz al reportero, el 30 de mayo, después de que la juez Luz María Ortega Tlapa concedió a Lozoya la suspensión provisional de la orden de aprehensión, que hizo definitiva una semana después.
“Es decir –añadió Gertz sobre los jueces–, yo gano un asunto…