La viruela era una plaga que azotaba las cortes europeas, había que apresurarse a dejar descendencia, asegurar dinastías y fortalecer alianzas. En 1721 el duque de Orleáns (Olivier Gourmet), regente de Francia, decide casar al rey Luis XV, de 11 años, con la hija de Felipe V de España, una pequeña de 4 años.
A cambio, el propio duque ofrece la mano de su hija, la princesa de Montpensier, al hijo del rey español. El intercambio de princesas se realizó en una islita entre los dos países, entre ceremonias, rígidos protocolos y mucha intriga, pero el regente propone y Dios dispone.
Marc Dugain dirige Los hijos del rey (L’échange des princesses; Francia-Bélgica, 2017), literalmente, “el cambio de princesas”, adaptación de una novela histórica de Chantal Thomas, discípula de Roland Barthes…