Durante un paseo de cacería en un lago congelado, mientras una niña, azorada, espera que el padre mate a un ciervo, y el hombre apunta a la cabeza de ella dudando si le dispara o no, Thelma (Eili Harboe) –después de este enigmático prólogo–, una linda y tímida joven, inicia sus estudios en la Universidad de Oslo, y en la biblioteca sufre un ataque de epilepsia, se enamora de una compañera, Anja (Kaja Wilkins), y más tarde muestra síntomas sobrenaturales muy peligrosos.
La maldición de Thelma (Thelma; Noruega, 2017) conjuga varios géneros, y como siempre, la constante en la corta filmografía de Joachim Trier son personajes solitarios, obsesionados por la muerte y un pasado que los corroe, ya sea con Oslo, 31 de agosto (remake de Fuego fatuo basado en…
