Ricardo Anaya Cortés formó parte, en su natal Querétaro, de las juventudes priistas y ahora, como jefe máximo en el Partido Acción Nacional (PAN), actúa como si ya se hubiese consumado el “autodedazo” para ser el candidato presidencial del Frente Ciudadano por México.
“¡Presidente, presidente, presidente!”, le gritan cada vez con más frecuencia en actos panistas y de la alianza con el PRD y Movimiento Ciudadano, como ocurrió el miércoles 15, cuando mujeres de varios estados lo abrazaron, besaron y se tomaron fotos con él. “¡Lo queremos de presidente! ¡Sabemos que va a dar todo!”.
–Muchas gracias, gracias –respondía Anaya, ruborizado y sonriente, estrujado por las mujeres que, durante media hora, se le entregaron en el Colegio de San Ildefonso, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde…