En Bobbio, Italia, siglo XVII, Federico (Pier Giorgio Bellocchio) acude a un convento con la idea de rehabilitar la memoria de su hermano, un sacerdote que habría cometido suicidio a causa de una monja; Benedetta (Lidiya Liberman) es acusada de brujería, Federico sucumbe a su encanto, con consecuencias funestas. Brinco abrupto al presente globalizado: en el convento abandonado, que en un momento sirvió de prisión, habita un viejo vampiro, un inspector de impuestos que intenta vender la propiedad a un millonario ruso.
El maestro Marco Bellocchio, joven entre los veteranos, propone un cuento, organizado en una especie de díptico temporal, como metáfora de su país; el atavismo, la corrupción, la doble moral de la vieja Italia, son los mismos fantasmas que anidan en la nueva Italia petulante y orgullosa de…