Eso, exactamente, es lo que significa procrastinar. Pero aplazar aquello que da pereza no implica que vaya a desaparecer de nuestras vidas. Nooo. Ahí estará, de nuevo, al día siguiente, atormentándonos. En el ranking de los candidatos a ser pospuestos, el número uno lo ocupa el cambio de armario. Claro que, a menos que quieras llegar a julio con jersey de cuello vuelto, ya toca hacerlo. Para que no sea tan traumático, en la sección Ejemplos encontrarás tips de organizadores profesionales que te echarán una mano. El segundo puesto de actividades fastidiosas lo ocupan las tareas domésticas que, para colmo, no se pueden dilatar tanto. Cansan, no duran nada —y más con todos en casa— y son aburridas. O no… En Ideas Geniales te animamos a que elabores tus propios…
