• Diseños para todos. Hace años había pocas opciones —otomanas en la versión más clásica y reposapiés discretos para espacios actuales— ahora, con el boom de decotendencias, hay pufs urban, country-chic, de líneas depuradas, etnochic, luxury con terciopelo y capitoné, de fibra trenzada, de cuero marroquí, nórdico, con funda de punto o con looks vintage, retromodern… Y además de estos diseños con estética definida, siempre puedes actualizar los que ya tienes, con un nuevo tapizado, un remate de flecos, o pasarte a la piel, optar por una funda de punto bicolor, o cambiar el tono de sus patas, si las tiene.
• Dan mucho juego. Los pufs cierran visualmente la zona de estar del salón, no estorban el paso, permiten cambios de distribución… Se adaptan a los salones actuales, versátiles…