«Tengo miedo a que le pase algo… Esto es más de lo que puede aguantar. Está fatal, hundida… Le cuesta hasta respirar» «Lo que está viviendo no se lo merece nadie… Siempre ha tenido enemigos…, pero, ¿su hijo? ¿Que un hijo haga esto públicamente a su madre?» HABLABAN tanto como siempre. Con planes de verse, de compartir tiempo juntos, de hacer la vida feliz de familia que siempre han hecho… Pero, de repente, de un día para otro, todo se rompe. Salta en mil pedazos. Una bomba atómica que arrasa todo, pero, sobre todo, el alma de Isabel. Totalmente hundida, literalmente destrozada, sin fuerzas ni ánimo, sin poder creerse lo que está pasando, sin entender qué ha podido pasar para que se llegue a esta situación. En una palabra, rota…
