EL 10 de diciembre de 2014, el Palacio del Principado de Mónaco anunciaba con bombo y platillo la llegada de los nuevos miembros de la familia, el nuevo Príncipe Heredero, Jacques, y su hermana, la Princesa Gabriella, los esperados bebés de los Príncipes Charlène y Alberto. Desde entonces, los pequeños han colmado de alegría cada rincón del Palacio, en donde, a doce meses de su llegada, han hecho sus pininos en el arte del caminar, dando sus primeros pasos y esbozando las primeras palabras con algunos sonidos que emulaban «papá» y «mamá» bajo la atenta mirada de sus orgullosos padres. Si su nacimiento se celebró con cuarenta y dos cañonazos, para este, su primer cumpleaños, la Familia Real optó por un festejo más íntimo, como mencionó el Príncipe Alberto, quien…
