PARÍS, tal y como les contamos en esta misma edición, estaba de fiesta: la fiesta de la moda y el «glamour» desmesurado, y el sentimiento «très chic». ¿Y quién mejor que Salma Hayek, del brazo de su poderoso esposo, François-Henri Pinault, para ser anfitriones y elegantes guías de este París de ensueño? Madame Pinault es la actriz veracruzana que primero soñó con Hollywood, que después lo conquistó y que, más tarde, enamoró al magnate de las marcas de lujo en Venecia. Su historia de amor, su particular cuento de hadas, no termina, no cesa. Ellos acompañaron a otra «princesa», Carlota Casiraghi, la «novia de Europa» con permiso de su madre, Carolina de Mónaco (Carolina, a los sesenta años recién cumplidos, vive la más hermosa temporada de su vida gracias a…
