SIN duda, su gran verano de amor, el primero que viven como señor y señora Bastón. Hacen una bonita pareja: ella, sofisticada y feliz, con un vestido de estampado de flores y un escote de vértigo. Zapatos rojos. Pura explosión de color para protagonizar una cena romántica, en el Nobu, de Malibú, junto a su esposo, Pepe Bastón, uno de los hombres más elegantes de México. Un dandi por dentro y por fuera. Ha sido un verano de mucho viaje, de ajetreo, cumpliendo con los compromisos profesionales, solidarios y, ahora, del corazón. Pero Eva Longoria y Pepe Bastón saben que estamos en la «vuelta a las aulas» y que las obligaciones llaman. Seguirán, por el momento, viviendo con un pie en Los Ángeles y con otro en la Ciudad de…
