De pieza tradicional y escuela en nuestros campos para perros y cazadores, la codorniz ha ido pasando progresivamente a pieza para verdaderos especialistas en su caza, que cuentan con buenos cotos y excelentes perros, y que suman a esto el acierto en el disparo, pues cuando la caza está contada y a veces al mínimo, hay que aprovechar bien cada oportunidad.
En esta ocasión nos centramos en algunos errores comunes con nuestros disparos cuando arranca la codorniz, unas veces a muestra o levante de nuestro perro, otras casi al pisarla, y generalmente a distancias muy asequibles para la escopeta, permitiendo a quien templa el impulso y hace bien las cosas, abatir cada codorniz con un disparo y, como mucho, con dos.
Aunque tengo buenas referencias al respecto, recuerdo perfectamente unos…