Estamos en el corazón de Bilbao, en un pequeño piso abuhardillado donde cada centímetro cuenta. “Cuandolo reformamos, tuvimos claro que había que priorizar los espacios abiertos. Por eso, prácticamente no hay tabiques y dimos un papel protagonista a la cocina, que ocupa el centro, y te la encuentras nada más entrar al piso”, nos cuentan Clara y Elena, de Deca Estudio, autoras de un proyecto que ha sabido concentrar en poco espacio todas las claves de una vivienda señorial, como las molduras, un suelo en Punta Hungría, cortinas blancas, lámparas con personalidad…
“La isla de la cocina está estratégicamente situada frente al ventanal que da a una pequeña terraza. De esta recibe luz y así se amplía visualmente. Aquí, por supuesto, se cocina y también se recibe a los amigos”,…
