La propietaria quería un look atemporal. El toque moderno lo ponen la lámpara y la mesa de centro La reforma de este piso en Barcelona ha sido de pico, pala y, sobre todo, buenas dosis de ingenio. “Solo hemos conservado una pared. El resto lo hemos tirado para reorganizar el espacio según las necesidades de la familia”, recuerda el arquitecto Jorge Moser, de Moser Mur Arquitectura, responsable de la reforma.
Los metros daban, pero los espacios lo hacían imposible. Por ello Jorge, como si de un tetris se tratara, repartió los metros de otra manera: “Racionalizamos los espacios, para que cada uno tuviera el tamaño que los dueños querían. Y exprimimos los pasillos”, explica. ¿Para prueba? El office, que funciona como pasillo hacia la zona de noche. La propietaria quería…
