“Noviembre sombrío, amarga hasta a los del team frío” NOVIEMBRE Crucifixión por crucíferas
El otoño, que en noviembre se ha aposentado ya en nuestro huerto como una mala visita que no tiene pinta de marcharse pronto, siempre empuja al agricultor novel a la misma disyuntiva: dejar crecer la maleza o plantar otras malas hierbas que, como mínimo, resulten comestibles. Hoy hablamos de las crucíferas o brasicáceas.
Esta peculiar familia engloba repollos, coliflores, coles de bruselas y, en general, cualquier hortaliza asociada en nuestros recuerdos de infancia a sudores fríos y gritos de espanto. Eso sí, son plantas honestas: sus hojas brotan en forma de cruz (de ahí su nombre) cual cementerio decimonónico, al madurar forman grandes cogollos que otorgarán a nuestro huerto el aspecto de una guardería de xenomorfos, y al cocinarlas desprenden…
