Los hábitos de vida cada vez más sedentarios (trabajar sentado, coger el coche para todo, el sofá frente al televisor, los videojuegos, la vida pegados a una pantalla, etc.), la falta de ejercicio físico (por desgracia, cada vez más presente en niños y adolescentes, que serán adultos inactivos) y la nutrición excesiva, poco sana y a deshoras están detrás de esta inflamación generalizada de los tejidos corporales, que conduce inexorablemente al sobrepeso, y con el tiempo a la obesidad, que es la gran autopista hacia la enfermedad.
El mayor antídoto conocido para frenar esta “epidemia de gordos” que está asolando a los países ricos y no tan ricos del planeta es el ejercicio físico bien pautado y dirigido. Y correr es una de las mejores actividades para conseguirlo.
EL SEDENTARISMO…
