Pasaban las 9:15 del 2 de octubre de 2004. Chris Owens y Matt Morgan, dos corredores populares británicos, cruzaban de la mano, en primer lugar, tras dar una vuelta de cinco kilómetros al segundo parque real más grande de Londres, la marca en el asfalto mojado de Bushy Park. Se convertían en los primeros ganadores, con un crono de 18:47, de una competición que después ha sumado a su palmarés ilustres nombres como los de Mo Farah, Craig Mottram y Sonia O’Sullivan.
Sin saberlo, aquella mañana, Owens y Morgan, junto a los otros 11 populares que quedaron junto a la puerta de Hampton Court Palace del inmenso jardín al suroeste londinense, habían comenzado una revolución; nacía el fenómeno parkrun. Hoy, cada sábado (pandemia mediante) unos 350.000 corredores en 22 países…
