• En ayunas. Tomar una cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra en crudo y un vaso de agua templada con unas gotas de zumo de limón exprimido.
• Desayuno. Comer una pieza de fruta (o dos, o media taza, dependiendo del tamaño) y un puñado de frutos secos (20-30 g).
• Comida. Empezar bebiendo una taza de caldo depurativo calentito a pequeños sorbos. Después, tomar un plato con un cereal integral (arroz, quinoa, mijo, trigo sarraceno…) con verduritas al vapor y hojas verdes amargas (rúcula, escarola, endibias, canónigos, berros…), aliñado con un hilo de aceite de oliva virgen extra. Añadir una cucharada de semillas (sésamo, lino, pipas de calabaza o girasol). Acabar con una infusión digestiva de hinojo, anís verde o regaliz.
• Cena. De nuevo, empezar con…