"Refuerza" las paredes y mucosas intestinales para que las "bacterias buenas" puedan desarrollar su función. Para ello, asegúrate de que tus menús aporten dos aminoácidos esenciales como la L-arginina y la L-glutamina, y ácidos grasos omega 3.
L-ARGININA
La encontrarás en la carne de pollo o cordero, el marisco, los ajos, la cebolla, la col, los espárragos, las almendras crudas, las nueces y el melocotón.
L-GLUTAMINA
El pollo, el pavo y el magro de cerdo, las espinacas, perejil o col en crudo, los frutos secos, el yogur o los quesos frescos la contienen.
OMEGA 3
Procede sobre todo de pescados azules (boquerón, caballa, atún, salmón…), tofu, semillas de sésamo o chía, frutos secos (sobre todo las nueces) y aceites vegetales como los de lino, nuez, soja, etc.…