S UCEDIÓ A comienzos de la temporada turíst ica. Los trabajadores que se desplazaron a Ibiza, como solían hacer todos los veranos, se encontraron con un ‘enemigo’ inesperado: el coste del alquiler era superior al sueldo que iban a ganar. ¿Por qué? Hay quien no duda en apuntar con el dedo a la proliferación que un fenómeno que se expande y que, de momento, no hay presa que lo frene: la llamada economía colaborativa, en general, y plataformas con Airbnb, en particular. “Se está creando un odio que es peligroso, no positivo, con manifestaciones incluidas, hacia este tipo de negocio”, afirma Sergi Villaubí, fundador y CEO del comparador de precios de apartamentos turísticos Apartum.
Algunos ayuntamientos, como el de Barcelona, ya no da nuevas licencias para apartamentos túristicos, además de…