Que felicidad, cuando el pesadilla de cupido te lanza la flecha, y es una sensa- ción que el amante del automóvil tiene “la suerte” de vivir una y otra vez, como por arte de magia, si tus ojos se fijan en esa figura ya estas enganchado. Suele suceder rápido y fuerte. Y te proyectas en el lado digital, buscando primero los precios, que si está muy pasado de euros igual te da lo mismo, el amor es ciego, pero de verdad, y luego pruebas del susodicho, primero en español, y acabas incluso leyendo japonés y tirando de traductor, además el algoritmo ha medido bien tu tiempo mirando esa foto, así que te lo suele poner fácil y cuando levantas la cabeza han pasado horas.
Qué bonito es enamorarse, sin quererlo,…