Experto en tecnología del motor
Ayer hice algo que nunca antes había hecho. Tenía tiempo, iba a ir con calma, un domingo por la mañana temprano, por autovía y sin apenas tráfico. El coche en cuestión llevaba un magnífico equipo de sonido. Había leído recientemente a alguien que emitía juicios sobre equipos de sonido de automóvil, porque según se describía, probaba coches y por eso -¡sorpresa!- pasaba muchísimas horas escuchando música en ellos, más que en su casa. La verdad, no lo entendía. A mí me gusta escuchar cada uno de los sonidos, vibraciones, incluso silencios, que transmite un coche cuando intento entenderlo.
Todo esto junto, más la falta de prisa, me vi impelido a conectar un cable a mi teléfono —la cobertura de la radio podría ser un poco…
