LA PIEL DEL ROSTRO ES MÁS FINA, TIENE MÁS POROS Y POR TANTO ES MÁS VULNERABLE De frente al sol
Cuidar de una manera distinta la piel del rostro tiene un buen motivo: “Es más fina que la del cuerpo, tiene células más pequeñas, más poros y debido al mayor número de glándulas sebáceas, segrega más lípidos. También está más expuesta a los factores externos, como el viento, el humo y, por supuesto, los rayos”, aclaran desde Eucerin. Por eso, las consecuencias de la exposición solar en la cara son más visibles y van desde el envejecimiento prematuro, aparición de arrugas, manchas o pérdida de elasticidad, hasta la aparición de herpes u otros problemas mayores. Y los nuevos solares de rostro, además de protección, incluyen fórmulas anti-edad, antimanchas, texturas ligeras…
